
Pude quedarme contigo otra noche entera, pero en vez de hacerlo salí corriendo, con mis pies descalzos, sin haber planeado ruta alguna, sin pararme a pensar en el dolor que sentía con el roze del asfalto. Pero no me importo, no me importo nada... Solo pensaba en huir en esconderme, pero aunque aun estaba a tiempo de darme la vuelta y volver, no lo hice...



