domingo, 2 de mayo de 2010

¿Me necesitas?



Tan solo bastaba una pregunta para aclarar todos sus pensamientos,
para que todas sus dudas desapareciesen,
para que sus ilusiones se hiciesen realidad o bien por el contrario, se rompiesen ante sus pies.
Entonces de sus labios, al mismo tiempo que de sus tristes y dudosos ojos descendió una lagrima, salio temerosamente esa pregunta, de la que tanto ansiaba conocer la respuesta, aun con el temor de pronunciarla, por el miedo a su respuesta.
-¿Me necesitas?


No pudo reprimir agachar su cabeza y con el valor insuficiente para contestarla, a esa pregunta que tanto la había costado recitar, mientras la miraba a los ojos, esos ojos, tan llenos de dudas y que tantas respuestas buscaban en los de él…
-Lo siento, pero yo nunca he necesitado a nadie.


De repente de sus ojos empezaron a brotar un cúmulo de lagrimas sin poder ser controladas, notó como si algo en su interior se rescrebajara, poco a poco, para acabar por romperse del todo, se giro y sin saber porqué empezó a correr y correr. Necesitaba huir, escapar, se sentía atrapada en su propio ser, notaba como la angustia se apoderaba de su cuerpo y su mente, sin poder evitarlo, sin dejar espacio para sus pensamientos, solo la quedaba correr.


No pudo hacer nada para detenerla, solo pudo verla alejarse, lo mas rápido que sus piernas le permitieron. No era su intención, no quería dañarla pero, ¿qué podía hacer?, tampoco podía mentirla. Se sentía mal, confuso. ¿Y si en realidad si que la necesitaba?
Nunca se había parado a pensar en todo aquello.


No sabía que hacer, había corrido tanto que su respiración y su pulso se aceleraron tanto que no la permitían seguir corriendo por mas tiempo, se paró y se sentó intentando aclarar su ideas, todavía llorando. ¿Qué podía hacer ahora?, Se sentía tan confusa, todos sus pensamientos estaban nublados, ella si le necesitaba el era su evasión de la realidad, del mundo, sus ganas de seguir siendo optimista a pesar de todo. Pero ¿qué significaba todo aquello? ¿Que ella para el no había sido nada? ¿Qué tanto tiempo fue en vano puesto que para el no había sido nada?
Pues no, no estaba dispuesta a ello, puesto que para ella, cada segundo, cada minuto que había pasado junto a el, había sido importante, se había archivado en ella a modo de recuerdos y ahora todos esos recuerdos la estaban golpeando sin cesar, dolorosamente, haciendo que cada palabra salida de su boca anteriormente resultase mas dolora.


las palabras que no la dije ahora solo son aire, palabras que grito cada noche al viento esperando que algún día sean capaz de ser escuchadas por ella, pues solo se que desde aquel día en que ella salio corriendo, yo no e vuelto a ser el mismo pues no conseguí olvidarla nunca. Hace tiempo de todo esto, pero cada momento sigue persistiendo en mi memoria, día tras día, llamadas, mensajes, cartas que nunca me fueron respondidas y un corazón roto, ahora solo queda gritar al viento que la necesito, que la necesito de verdad tal vez de esa manera algún día esas palabras que debí pronunciar cuando ella las necesitaba, cuando las aclamaban, lleguen a ella, a través de la brisa y así vuelva, y con ella ese trozo que se llevo sin quererlo, sin darse cuenta.
Te necesito…

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